Historia

NUESTRA HISTORIA 

 

Los precedentes a la constitución formal de la “Cofradía de la Oración del Huerto de Requena” hay que situarlos en las celebraciones de la Semana Santa de 1948. El punto de partida corresponde al mismo Miércoles Santo cuando un grupo de amigos presencia la “Procesión del Silencio” que organiza el Grupo Arrabal, y que procesiona por primera vez en la Semana Santa de Requena con su imagen del “Nazareno”, en posición de rodillas y con la cruz a cuestas, simbolizando “La Primera Caída de Jesús”. La bellísima escultura es obra del reconocido escultor conquense Luis Marco Pérez (1896-1983).

En palabras de los fundadores: “Surgió entre nosotros la idea de crear en Requena una nueva cofradía, sin tener en principio ni idea del nombre ya que tampoco habíamos pensado todavía en la imagen ó imágenes que tendría nuestro Paso y que sería quien daría nombre a la cofradía.

Lo que si tuvimos claro desde los primeros momentos de surgir la idea y con el acuerdo de todos, es que la cofradía radicaría en los P.P. del Corazón de María o Claretianos, ya que muchos de nosotros habíamos sido alumnos del colegio de dicha orden en nuestra época escolar y además, porque todos los que formábamos el grupo pertenecíamos a la Archicofradía de Infantes y Juventud Cordimariana, teniendo nuestro centro en los P.P. del Corazón de María.

De inmediato se plantea la necesidad de implicar en nuestro proyecto a una persona mayor con experiencia, que nos ayude y asesore. Y en este punto no seríamos justos ni agradecidos si omitiéramos a una buenísima y gran persona, sencillamente D. Práxedes Gil-Orozco García, padre de nuestro cofrade fundador Práxedes, muy proclive a entenderse con los jóvenes, el cual nos inició, organizó y alentó en las gestiones y pasos de fundación. Al fin y al cabo, a nosotros jóvenes, nos impulsaba y guiaba un gran entusiasmo, tan grande como nuestra inexperiencia en lo que debíamos hacer para constituirnos, y en D. Práxedes tuvimos nuestro consejero, asesor y amigo.

La inquietud mostrada en esos primeros momentos, se manifiesta en las diversas reuniones previas habidas antes de constituirla formalmente. Cabe citar que, en el mismo edificio donde tenía su vivienda D. Práxedes, en la calle del Generalísimo núm. 12, hoy calle de la Constitución, estaba emplazado el domicilio social de las Comunidades de Regantes de Requena, de las que él era secretario, que contaba, entre otras dependencias, con un hermoso salón de sesiones a cuyo fondo se alzaba un entarimado de madera que elevaba la mesa presidencial y que le daba una prestancia especial. Y en este salón tuvo lugar la decisiva reunión fundacional,  de donde arrancó la celebración de reuniones posteriores para perfilar detalles complementarios, todos importantes cuando se da nacimiento a un nuevo ente social, como el establecimiento de su primera Junta de Gobierno Provisional y las afiliaciones de sus socios fundadores. Esta primera junta quedó constituida por Miguel Vila Morey como Presidente, Manuel Moya Nogués como Secretario y Ernesto Martínez Haba como Tesorero.

El acTo oficial de constitución de la cofradía tuvo lugar en las dependencias de los Reverendos Padres del Inmaculado Corazón de María, en la calle San Fernando número 2 de esta ciudad, el 28 de Marzo de 1948, participando en él: Miguel Vila Morey, Práxedes Gil-Orozco Roda, Santiago Martínez Haba, José Salinas Huerta, Vicente Iborra Pérez, Ernesto Martínez Haba y Manuel Moya Nogués.

Según el Acta de Constitución extendida dicho día, quedaron aprobados los principios básicos y distintivos propios de la cofradía tales como el nombre: Cofradía de la Oración del Huerto, el lugar donde iba a radicar: Iglesia de los R.R.P.P. Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, el consiliario: Sería el Superior de los Claretianos o el Religioso que esta Orden designase, la cuota mensual: Cinco pesetas y el compromiso de participar en la Semana Santa Requenense de 1949.

Antes de finalizar el año 1948, tras las oportunas consideraciones por parte de unos y otros miembros de la cofradía, se acuerda establecer el hábito de la misma, que sería: Túnica morada, faja, capa, capirote y guantes blancos, zapatos y calcetines negros.

El emblema de la cofradía lo diseña nuestro cofrade Manuel Sánchez Domingo, extraordinario artista y catedrático de pintura. Este emblema se lleva bordado sobre la capa, en el lado izquierdo a la altura del antebrazo. La forma del emblema es: Corona de espinas en color marrón y al centro un cáliz dorado con la Sagrada Forma, llevando a cada lado una rama de olivo y una de palmera respectivamente.

En el interés de todos estaba desfilar en las procesiones de Semana Santa de 1949, por lo que se activaron todas las diligencias para conseguir que los hábitos estuviesen debidamente confeccionados para la fecha soñada, así como el bordado de nuestro estandarte, el cual es fundamental para salir en procesión, ya que es la insignia o emblema que representa a la cofradía abriendo el desfile en que participa. El estandarte primero se realiza a principios de 1949, de terciopelo morado y sobre fondo blanco en forma oval, formado por una corona de espinas bordada en color marrón y alrededor de ella, de izquierda a derecha se lee la inscripción “Cofradía de la Oración del Huerto” y abajo “Requena”. Todo ello enmarcando el motivo central, el Cáliz con la Sagrada Forma. El cáliz es la máxima representación de todo el sufrimiento con que se inicia la Pasión de Nuestro Señor, en su Oración en el Huerto de los Olivos, donde exclama angustiosamente: ¡Padre mío, si es posible aleja de mí este cáliz de amargura!

El cáliz de nuestro emblema está bordado en oro y orlado por una rama de olivo en su lado derecho y por una rama de palmera en su lado izquierdo, ambas en sus respectivos colores.

En cuanto al guión o estandarte cabe decir también, que es la enseña más antigua de nuestra cofradía, representándonos en todos los actos donde participamos y así lo requiera el protocolo o las reglas y estatutos de la cofradía, abriendo los desfiles procesionales como presentación de la hermandad del olivo, a la vez que marca simbólicamente la ruta o itinerario que se sigue, caminando en pos todo el cortejo procesional. Es insignia de valor y mérito, portada siempre por un cofrade de cargo y reconocido prestigio en la cofradía. También se utiliza de representación en ciertos actos expositivos donde participamos, ya sea en nuestra querida Requena o en otros ámbitos de nuestra geografía.

El Domingo de Ramos de 1949 se procede al solemne acto de bendición del estandarte en la Iglesia de los R.R.P.P. Hijos del Inmaculado Corazón de María, oficiando la ceremonia religiosa el Padre Ramis, nuestro primer e inolvidable consiliario de la cofradía.

En las procesiones de Jueves y Viernes de la Semana Santa de 1949, la cofradía desfiló en corporación, ya que no teníamos aún Paso que portar. Destacamos que estos primeros desfiles fueron con túnica y sin capa, tanto por cuestiones de tiempo como por algún apretón económico.

Por muchas razones, nunca podremos olvidar a nuestro primer e inolvidable consiliario, el Padre Bernabé Ramis, pero una que dejó profunda raíz en nuestra cofradía fue su influencia a la hora de elegir nuestro “Paso de la Oración en el Huerto”. Veamos cómo se fue fraguando esta elección.

En reunión de la Junta de Gobierno provisional, a instancias de la presidencia se ruega y confía a todos los cofrades que para la próxima reunión traten de enterarse de posibles escultores-imagineros, así como de traer fotos y bocetos de modelos o composiciones de Pasos de la Oración en el Huerto existentes en otras poblaciones, para empezar a encargar la nuestra. Esto denota que desde un principio ya hubo una cierta predilección por la Oración.

Precisamente, el antes nombrado Padre Ramis, presente en dicha reunión, conoce perfectamente el colegio de los Padres Claretianos en Cartagena por haber estado antes allí, por lo que nos habla de su peculiar Semana Santa, de la preciosidad de los pasos existentes, tanto en Cartagena como en Murcia y provincia, nos recuerda al insigne escultor italo-murciano Francisco Salzillo Alcaraz (1707-1783) quien recrea su mítico Angel, prodigio de morbidez y ambigüedad jamás visto hasta entonces ante el olivo de Getsemaní. Los Apóstoles, Pedro, Santiago y Juan duermen mientras Cristo, inmerso en su amargura, y al mismo tiempo resignado, tras la indicación de ese precioso Ángel, mira fijamente el cáliz, cáliz de la amargura que aparece sobre una palmera, palmera que denota la influencia murciana que el autor quiere dejar patente en su más celebrado grupo pasional, sin duda alguna La Oración en el Huerto (1754) que con gran acierto va a ser elegido por nuestra cofradía como “Paso Titular”.

Y son los Padres Claretianos de Cartagena los que nos recomiendan a nuestro escultor, natural de Murcia, D. José Lozano Roca (1899-1976) quien en esos años empieza a ser conocido y tener fama con sus esculturas religiosas, principalmente siguiendo la obra de Salzillo.

Rendimos visita en Murcia al escultor Lozano Roca por Febrero de 1949 y tras una serie de recomendaciones y negociaciones, viendo sus trabajos y sus ofrecimientos futuros, se llega al acuerdo de que nos realice las esculturas del Paso de la Oración del Huerto existente en Murcia, original de Salzillo y propiedad de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Dada la consideración y dimensiones del mismo y las escasas posibilidades económicas de nuestra cofradía, tanto por la época en que se vive como por las circunstancias de los componentes, todos jovencísimos y muchos estudiantes sin trabajo, nos obliga a proyectar o planificar la adquisición de dicho grupo procesional en dos fases, primero el Ángel y el Señor y después los tres Apóstoles.

Lo que ocurrió en la práctica fue un poco diferente, ya que el escultor no tuvo completa la primera fase con el Ángel y el Señor y sólo entregó al Señor, por lo que nuestro proyecto pasó a tener realmente tres fases, las cuales describimos como ocurrieron.

Primero se talla la imagen de Nuestro Señor Jesucristo en oración tras decirle a sus Apóstoles en la Santa Última Cena que uno de ellos le va a traicionar. Jesús, acompañado de sus Apóstoles ha subido al Monte de Getsemaní o de los Olivos para orar y pedirle al Padre angustiosamente que, si es posible, aleje de él este cáliz de la amargura que le está tocando vivir.

En principio y según el contrato o acuerdo con el escultor, esta preciosa imagen tenía que ser toda tallada en madera, pero por una serie de circunstancias ajenas a la cofradía y como queríamos desfilar en la Semana Santa de 1950 con nuestro nuevo Paso, pues la ilusión era tremenda e imparable, nos tenemos que conformar o adaptar a una imagen para vestir. Así pues, nuestro Señor viste una túnica de terciopelo morada, con pasamanería dorada en mangas, cuello y bajos y cíngulo dorado en la cintura rematado con dos borlas, y potencias bañadas en oro en la cabeza.

En la Prensa Valenciana de la época se da cuenta de la novedad que en la Semana Santa requenense representa la Cofradía de la Oración del Huerto, de reciente fundación, que ha procesionado por primera vez solamente con el Señor orando, como corresponde ciertamente a nuestra primera colaboración procesional con imagen. En estas páginas reproducimos la noticia tal como se público en aquella fecha.

En la segunda entrega, ya en el año 1951 se termina el Ángel, para formar el Paso provisionalmente junto con Jesús. El Ángel es andrógino, un ser bello del que se desconoce su sexo, de maravilloso plumaje y con una extraordinaria anatomía, cuya mano izquierda sirve de apoyo a la cabeza de Jesús. Aparece junto a un olivo, la talla es a tamaño natural, como todas las imágenes de este Paso, estando tallada en madera policromada y estofada.

En la tercera entrega, ya en 1954 adquirimos los tres Apóstoles, con lo que se completa el conjunto. Pedro, Santiago el Mayor y Juan. Cada uno de ellos, con su sueño, representa como Salzillo quiso, las tres etapas de la vida. San Juan, completamente tendido, con sueño profundo, tranquilo, sin preocuparse, descuidado e inocente, representa la juventud. Santiago reposa todo el peso de su cabeza sobre su mano derecha, con un sueño no tan profundo, más precavido por lo que pueda ocurrir, representando una etapa intermedia de la vida. Por último, San Pedro con un sueño desvelado, con intranquilidad, empuñando la espada, representa la madurez, está en guardia, sabe que su Señor está pasando un calvario, por lo que no puede descansar y está en vilo.

De esta forma, unos años más tarde completamos nuestro Paso, quedando totalmente terminado con las cinco imágenes que lo componen, junto con la palmera, el olivo y la ornamentación del monte donde se vive la memorable escena. Cada año se prepara para la procesión colocando un nuevo olivo, una nueva ornamentación de monte y las ramas de palmera sobre el tronco original que trajimos de Alcantarilla. Esta labor constituye una reunión muy clásica entre nosotros.

El Domingo de Ramos 2 de abril de 1950, en la Iglesia de los R.R.P.P. del Corazón de María tiene lugar el acto de bendición de la nueva imagen de Nuestro Señor Jesucristo orando en el Huerto de los Olivos, así como de las palmas y ramos de olivo. Con una misa solemne y de comunión, la cofradía celebra su alegría por lo conseguido, asistiendo a este acto todos los cofrades, las Autoridades Municipales y representantes de la Vera-Cruz, Nazareno de Arrabal, Mayordomía de San Antonio Abad y Santo Sepulcro.

En cumplimiento del correspondiente precepto estatutario, por el que quedó instituida la festividad del Domingo de Ramos como fiesta titular de la cofradía, todos los años sin interrupción desde los primeros, se han venido repitiendo los citados acontecimientos, salvo, claro está, la bendición de las imágenes. Aunque haremos mención más adelante, en esta fiesta titular la cofradía hace una pequeña procesión con los ramos bendecidos, reparte una bolsita de aceitunas dulces y celebra una reunión-almuerzo de hermandad.

La cofradía elige Martes Santo como día titular para organizar la procesión de Nuestro Señor Jesucristo en la Oración del Huerto de los Olivos, y en 1950, desfilamos por primera vez en la Semana Santa Requenense en Nuestra Procesión de Martes Santo, nuevamente y por último año, con el uniforme sin capa. Se sale de la iglesia de los P.P. del Corazón de María con el siguiente itinerario: San Fernando, Elías García, Muñoz Grandes, Tienda, García González, García Morato, Norberto Piñango, García Montés, Cristo, Plaza de la Villa, Plaza del Salvador, Castillo, General Sanjurjo, José Antonio, Plaza de España, Calvo Sotelo, Músico Sosa, General Mola, Anselmo Fernández, Pérez Arcas y San Fernando. Quien conozca Requena se impresionará con el itinerario del estreno; se nota que éramos noveles en estas lides y que desconocíamos el peso de nuestro nuevo Paso, pero la ilusión hizo que flotara en nuestros hombros por las calles de Requena; aunque aquí hay un pequeño truco que el lector y los amantes de la cofradía pronto reconocerán.

Creemos que en este momento es hora de hablar de nuestros primeros recursos económicos. Pero ¿con qué recursos contábamos en 1948 cuando surge la idea de formar una nueva cofradía en unos años de postguerra tan difíciles de vivir? Pues cero elevado a la potencia que ustedes quieran.

En palabras de los fundadores: Los que fuimos fundadores de esta cofradía teníamos unos medios económicos raquíticos, pues con la cuota inicial de cinco pesetas mensuales poco se podía hacer, ya que sólo teníamos para los hábitos y poco o nada más. Recordando hoy, pasados cincuenta años, pensamos en lo que hicimos para recaudar dinero y creemos en consecuencia que estabamos locos y nos movía una ilusión sin límites por la cofradía.

Y de locura fue la solución que le dimos al problema. Nos distribuimos en grupos de dos o tres cofrades y nos lanzamos a las calles de Requena a pedir, puerta por puerta, sin importarnos donde llamáramos a solicitar o a pedir la inestimable colaboración económica de los vecinos y ciudadanos de Requena.

Y así fue como, en parte, se logró gracias al apoyo popular. Durante varios meses estuvimos por las tardes-noches visitando domicilios, que de alguna forma cada uno hacia una selección de conocidos, de posible gente con más voluntad o de otros que mejor era no picar en su puerta. Si dejábamos algunas casas sin visitar por ciertos reparos nuestros, la verdad es que al día siguiente ya habíamos superado esos reparos y la visitábamos también, un grupo u otro, pero la visitábamos, no nos podíamos dejar ninguna posibilidad, había que agotarlas todas.

¿El resultado?, ¡increíble para esos años!. Para las posibilidades de aquellos tiempos, recaudamos cerca de 14.000 pesetas en sumas de 5, 25, 50 y hasta alguna vez 100 pesetas. Esto da idea de lo mucho que tuvimos que bregar, pero también, más aún, muchísimo, de lo mucho que tenemos que agradecer, de lo mucho que tuvimos que agradecer, cosa que hicimos en su día, y que hoy, al traerlo a recuerdo, queremos hacer nuevamente a todos aquellos que colaboraron, es más, a toda Requena, por los que aún queriendo no pudieran colaborar con nosotros.

La referida cantidad, unida a un donativo que nos otorgó nuestro entonces Presidente Honorario, Don José María Gimeno Puchades, de 5.000 pesetas, dinero de esa época, no lo olvidemos pues hace la friolera de 50 años, nos permitió hacer frente a los primeros pagos al escultor.

También y gracias al escrito que dirige el Alférez de la Hermandad de la Vera-Cruz Don Práxedes Gil-Orozco García a la Alcaldía de Requena, por sí y en representación de las Cofradías de Nazareno de Arrabal, Santo Sepulcro y Oración en el Huerto, se nos concede una subvención, cuya resolución municipal es suficientemente expresiva de la iniciativa y solicitud presentada así como de la cuantía de la subvención concedida y de su reparto. Se reproduce en estas páginas el texto del escrito original del M.I. Ayuntamiento de Requena.

La Junta de Gobierno de la cofradía se plantea la elaboración de unos estatutos que sirvan de cauce reglado para el devenir de la cofradía. Se elaboran estas normas, de forma elemental y básica pero suficientes para su función y se envían a Cuenca para su aprobación por el Sr. Obispo de esa Diócesis, a la que entonces pertenecía Requena.

Los Estatutos de la Oración del Huerto de Requena fueron aprobados en Octubre de 1950 por el Obispo de Cuenca, Excmo. Sr. D. Inocencio Rodríguez, constando de 19 artículos.

A estos estatutos nos hemos acogido durante muchos años, sin problemas, funcionando con absoluta normalidad pero, entretanto, se han producido en nuestras patrias, en la grande y en la chica, ciertos acontecimientos de calibre considerable. Por una parte nuestro país ha modificado sustancialmente su organización política, Requena se ha desgajado de la Diócesis de Cuenca y se ha incorporado a la de Valencia, las circunstancias sociales de nuestra ciudad han evolucionado notablemente  y nuestra Semana Santa ha crecido en proporciones difícilmente imaginables en otras épocas. Todo ello ha aconsejado una actualización de los iniciales estatutos, por lo que recientemente se han actualizado, completándose lo reglamentario a nuestra tiempo actual.

Hablando de andas, no son tarea del escultor y se hacen en Requena por cuenta de la cofradía. Se construyeron dos, ya que en principio fueron más pequeñas por cuanto sólo portaban a Nuestro Señor y luego al Ángel, sólo dos imágenes. Pero cuando Lozano Roca entrega los Apóstoles hay que construir unas andas mayores para acoplar el Paso completo, donde están las cinco esculturas, la palmera, el olivo y lo ornamental del monte. Se intentó hacerlas lo más económicamente posible, pagándose únicamente la mano de obra del carpintero que las hizo, ya que la madera la donó un cofrade, por lo que sólo costaron sobre tres mil pesetas las dos andas.

El Domingo de Ramos, día 18 de Marzo de 1951 tiene lugar el acto de bendición de la nueva imagen del Ángel de la Oración del Huerto, bendición de palmas y ramos de olivo, misa solemne y de Comunión con que la cofradía va enraizando la celebración de su fiesta titular como se estipula en el artículo número 8 de nuestros estatutos.

Después de tres años de vida de la cofradía, de ilusiones y de trabajo, en la Semana Santa de 1951 se desfila con un total de 58 cofrades, 12 de ellos portando el Paso con las dos esculturas, 3 abriendo el desfile con el Estandarte y el resto en dos filas, lo cual nos llenaba de orgullo e ilusión, a nosotros, a nuestras familias y hasta algunas de nuestras mujeres, pues ya empezábamos a casarnos algunos de nosotros. Veíamos que lo que inicialmente fue una idea de amigos unos años antes se veía hecho una realidad, reforzado por más gente, por cofrades nuevos que se apuntaban y daban energía renovada a nuestro proyecto inicial.

Entre los años 1951 y 1954 la Junta de Gobierno se dedica a consolidar los logros iniciales, se participa en todas las actividades programadas por el Clero y demás cofradías, la cofradía aumenta considerablemente con más cofrades y se espera con ilusión a que llegue el día en que un grupo de cofrades, con su presidente al frente Don Miguel Vila Morey, se desplazan a Murcia para recoger a los tres Apóstoles y así completar el Paso Titular.

En la Semana Santa de 1954, la cofradía saca en su procesión de Martes Santo su magnifico y precioso Paso Titular, completo, como se había soñado años antes, compuesto por dos grupos de figuras con sentimientos contrapuestos por primera vez en Requena. En uno, los apóstoles duermen vencidos por el cansancio; en otro se alza agonizante Jesús acompañado del Ángel, cuya etérea figura acaba de posarse para reconfortarle. No está claro cuál es el punto más admirable, si la exactísima composición visual, en cuyo punto de fuga se alzan ambas figuras, o la genial alteración de los clásicos componentes iconográficos al situar al mensajero celeste en el mismo plano que Cristo.

El juego de contrastes antes citado (pesada atmósfera de sopor en los durmientes frente al aire dramático en Cristo) también se traslada a las texturas corporales: Luminosidad en el Ángel conseguida por medio de carnaciones transparentes (lo que acentúa su mítica belleza) frente a la violácea efigie de Jesús que cae a plomo, vencido por un destino que ni él mismo puede cambiar. Hay en él una mezcla de héroe de tragedia griega, víctima de su propia grandeza y de Redentor evangélico, consciente de su alta misión, en resumen, todo se lo debemos al maestro Salzillo que así parece que lo vio.

Ese mismo año, la Junta de Gobierno en su afán de superación y como complemento para el mayor realce de Nuestra Procesión de Martes Santo, contrata a través de su presidente D. Miguel Vila Morey la Banda de Trompetas y Tambores a Caballo del Regimiento de Artillería número 17 de Paterna con un coste económico de 1.000 pesetas. Para este evento se firmó en Paterna un contrato por ambas partes el día 23 de Febrero de 1954. Se reproduce contrato original.

Dadas las dimensiones del Paso, 2.10 m. de ancho por 3.50 m. de largo y su gran peso, más de 1.000 Kilos, la cofradía modifica el itinerario de la Procesión de Martes Santo y deja de procesionar el Jueves Santo, pues este día la procesión recorría parte del casco antiguo de Requena, es decir de nuestra querida Villa, lo que hacía imposible para nosotros por lo estrecho de las calles milenarias. Como contrapartida se pasa a desfilar en la Procesión General o del Santo Entierro del Viernes Santo, uniéndose también a esta iniciativa otras cofradías que también han adquirido pasos nuevos como por ejemplo la del Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, que había sido fundada recientemente, siendo su presidente D. Bartolome Vila Morey, hermano de nuestro presidente fundador.

Con estos cambios el Paso de la Oración en el Huerto pasa a ser portado  de 12 a 24 cofrades, por lo que también se hacen  cuatro varas nuevas, una más de las que teníamos con  el anda antigua. Estas nuevas varas, más largas tienen una longitud de __6,75______ metros, lo que nos obliga entre la longitud, la altura del Ángel y la palmera a sacar el Paso de Nuestra Iglesia de los R.R.P.P. Misioneros Hijos del Corazón de María casi de rodillas, rozando las manos en el suelo y chocando con las casas de enfrente de la calle, pues ya sabemos todos como es la calle San Fernando.

Una vez completado el Paso es el momento de que hablemos del costo total y parcial de nuestro primer gran proyecto, fue, en aquellos años, de 41.000 pesetas, repartidas de la siguiente forma: En principio la Imagen de Cristo que costó 7.000 pesetas, después  al año siguiente la del Ángel que costó 10.000 pesetas y posteriormente tres años más tarde los tres Apóstoles que costaron 24.000 pesetas.

En esta época trabaja en el Taller  de Anastasio como Escultor Oficial de Primera el que luego alcanza una gran proyección y prestigio nacional, ni más ni menos que el famoso escultor D. José Planes, que hace de maestro y deja gran influencia en la línea creadora de Lozano Roca, pues conviven gran tiempo como maestro, discípulo y compañeros.

Cuando Planes se marcha al servicio militar, Lozano ya tiene una notable experiencia como escultor por lo que pasa a ser el nuevo Escultor  Oficial de Primera en el Taller de Anastasio, cargo y responsabilidad que ya no abandona hasta 1941, año en que deja definitivamente este taller de arte y decoración.

En 1925 se casa con Dª. Rafaela Campos García y establecen su domicilio familiar en donde desarrollará toda su obra escultórica, en la calle Cadenas núm. 28 de Murcia y donde también nacen sus tres hijos: José, Lilia y Sergio.

Durante los primeros años de casado sigue trabajando en el Taller de Anastasio pero con el paso del tiempo empieza a montar un pequeño taller en su propia casa y es a partir de 1939 cuando se compromete y firma obras por su cuenta con diversas cofradías y centros religiosos. Es de esta época la Virgen de la Consolación (Patrona de Jimenado, Pacheco) talla que realiza en madera para vestir de 1.30 m. de alta y firma el contrato en Murcia el Domingo 9 de Septiembre de 1939.

De estos comienzos en su propio taller podemos citar obras como: Del 20 de Septiembre una Virgen con Niño (Patrona de Algar, Murcia) tallada en madera para vestir con una altura de 1.60 m., del 18 de Octubre las imágenes de Santa Lucía y San Ginés para la Ermita de San Ginés en Era-Alta o por citar alguna más la imagen de la Virgen de la Salud para la Ermita de los Teatinos el 5 de Noviembre del citado año.

El 25 de Agosto de 1940 firma un contrato con la Parroquia de Fuente Alamo (Albacete) donde se compromete a tallar en madera una imagen  para vestir de la Virgen Dolorosa, de altura 1.65 m., según nuestros estudios y consultado el catálogo de la obra desarrollada en el Taller de Lozano Roca, se trata de la primera copia que hace del Maestro Salzillo, aunque luego la reproduce en varias ocasiones para otros clientes.

Desde 1939 hasta 1941 compagina su trabajo en el Taller de Anastasio con las obras que firma y desarrolla en su propio estudio y es a mitad de 1941 cuando deja definitivamente el Taller de Anastasio y se dedica exclusivamente a desarrollar su extensa obra, únicamente ayudado por sus hijos José y Sergio. José Lozano Campos estudió también en la Academia de Artes y Oficios de Murcia y dedicó toda su vida profesional a la imaginería. Su hermano Sergio, también cursó estudios en la citada academia y estuvo en el taller con su padre hasta 1969, momento en que emprende otras tareas profesionales.

Con la dedicación plena de Lozano Roca a su taller llega la primera gran obra que realiza en la calle de las Cadenas o antiguamente de Mariano Girada, el grupo de la Oración del Huerto (sólo el Ángel y el Señor) tallado en madera, siendo el Cristo para vestir, para la Hermandad de la Oración del Huerto de Jumilla, trabajo que se firma el 5 de septiembre de 1941. Las tres imágenes de este grupo las hace en mayo de 1947. Según tenemos oído, este grupo escultural fue pasto de las terribles llamas del fuego, terribles siempre que se ceban con una obra de esta categoría y valor sentimental incalculable. Actualmente la Oración del Huerto de Jumilla es de otro escultor.

Entre ambos años desarrolla una extensa obra, destacando principalmente imágenes de la Virgen y Sagrados Corazones para muchas ciudades, con diversidad de versiones. En julio de 1946 realiza un grupo de tres imágenes (Virgen de la Asunción y dos guerreros tallados en madera a tamaño natural) como encargo de la alcaldía de Tobar (Albacete).

También para Jumilla, en 1948, entregó el Paso de la Samaritana, comprendido por Cristo sentado, la Samaritana de pie y un pozo. Las imágenes son de madera y están entrelazadas. En 1949 para Yecla hace la imagen de San Isidro Labrador, tallada en madera con peana, por citar algunas.

En los ficheros de Lozano Roca, consta que con fecha 17 de abril de 1950 entrega la hechura de un grupo de la Oración del Huerto tallada en madera, Cristo para vestir y Ángel tallado en madera y ropas enlienzadas, para la cofradía de la Oración del Huerto de Requena (Valencia).

El 20 de abril de 1950 entrega un grupo de la Virgen y Jesús muerto en sus brazos, talla en madera, para la Refinería de Escombreras de Cartagena, luego parece que fue nuestro antecesor en lo referente a nuestro Corazón Doloroso de María.

Simplemente hemos citado un mínimo catálogo de lo desarrollado por Lozano Roca, quedan muchas más obras, simplemente por citar alguna, tenemos: San Nicolás de Barí para Murcia, Paso del Cristo de los Azotes o Flagelación (de Salzillo) para La Nora (Murcia), Paso del Calvario con cuatro imágenes para Santa Cruz (Murcia), Paso del Beso de Judas con cinco imágenes (Salzillo) para Cieza en 1968, precioso grupo escultural que viene a cerrar la dilatada carrera profesional de este escultor, el cual muere en Murcia el 24 de junio de 1976 a los 77 años de edad.

Dicha iglesia es de estilo Neogótico, construida en 1928 y ampliada en 1942, siendo  fundadores de esta Residencia consagrada a la educación de la juventud los hermanos Dª. Francisca, D. Manuel, Dª. Antonia y Dª. Milagros Pérez Pedrón, esta última esposa que fue de D. José María Gimeno Puchades, quien fue Alcalde de Requena.

De todos ellos, nosotros los muchachos de entonces que luego fundamos la cofradía, sólo conocimos a Dª. Francisca y a Dª. Antonia, solteras muy metidas en años y ¡cómo no!, al matrimonio Gimeno-Pérez, que vivían justamente enfrente de la Residencia de los Claretianos, es decir de la Orden del Corazón de María que tiene por patrón a San Antonio María Claret. Antes de nuestra guerra civil de 1936-1939 ya disponían de colegio en Requena e impartían docencia. La citada guerra convirtió aquellas instalaciones en hospital de sangre y sus frailes fueron dispersados o asesinados.

La iglesia tiene una nave central de unos 15 metros de profundidad por unos 6 de ancho, terminando en un crucero de 10 metros de largo, en cuyo centro está el Altar Mayor presidido al fondo por la Imagen del Corazón De María, que es la titular de la iglesia del seminario menor de los P.P. del Corazón de María. Su primer retablo fue obra de V. Marco (1928) y el actual de J. Gerique (1942), según nos dice el que fue Cronista de la ciudad D. Rafael Bernabeu López (q.e.p.d.) en su libro Historia de Requena (1945-1983). En ambos retablos estuvo destinada la hornacina central a una imagen del Corazón de María. La actual es de la misma fecha que el nuevo retablo, siendo una talla en madera de una solo pieza de notable tamaño y gran belleza.

La pared del citado crucero da a un amplio patio lo que permitió abrir sendos boquetes a ambos lados del Altar para construir unas capillas en las cuales guardar enseres de la cofradía y el Paso, quedando a la derecha del Altar una capilla mucho más grande para la Oración en el Huerto y a la izquierda una más pequeña que años más tarde será para nuestro segundo Paso del Corazón Doloroso de María (1959).

Pasada la Semana Santa se celebra una Junta General el día diez de mayo de 1957 y se acuerda por unanimidad de los miembros de la cofradía adquirir otro Paso y así seguir dando mayor esplendor a la Semana Santa Requenense y a la Cofradía de la Oración en el Huerto.

Es a partir de este momento cuando movilizamos a nuestras esposas, madres, hijas, hermanas, novias y amigas para crear dentro de la misma cofradía una sección femenina en la que se daba el caso muy parecido al nuestro cuando formamos la Oración, de que la mayoría de estas mujeres habían pertenecido a la Archicofradía de Infantes y Juventud Cordimariana, en su sección de Jueves Eucarísticos, y por tanto hubo un mutuo acuerdo entre todos nosotros, señoras y señores, de que el nuevo Paso que se adquiriese radicaría también en los P.P. del Corazón de María y que además sería una imagen que tuviera relación con la Virgen.

Y por lo que ya conocíamos, nuevamente nos desplazamos a Murcia a visitar al escultor D. José Lozano Roca y sin dudas contratamos una nueva obra, la talla de un Paso del maestro Salzillo que está en Murcia y que es muy conocida: Se trata de la Virgen de las Angustias, que para nosotros va a ser conocida también como “El Corazón Doloroso de María”, basándonos en el gran dolor por el que pasa el Corazón de María, la Virgen Madre ante su hijo, expresión que representa tal grupo escultural: Cristo descendido de la Cruz yace en brazos de su madre. Nosotros, en homenaje al dolor de ese corazón le damos el citado nombre.

Llegada la Semana Santa de 1959 concretamente el Domingo de Ramos día 22 de Marzo, a las 9.30 horas en la Iglesia de los P.P. del Corazón de María y dentro de la celebración de nuestra fiesta titular, tuvo lugar el acto de bendición del nuevo Paso del Corazón Doloroso de María con Solemne Misa de Comunión, a la que asistieron cofrades y representantes de todas las cofradías de Requena.

Este nuevo Paso o grupo escultórico tiene la siguiente composición: Sobre un gran monte se sitúa la Cruz de la que ha sido descendido el cuerpo muerto de Nuestro Señor Jesucristo, y al pie de la Cruz aparece la Virgen que sostiene entre sus brazos el cuerpo inerte de su Hijo. La imagen de Cristo es de una anatomía impresionante y su cabeza se apoya en el costado de María, su madre. Completa el grupo un querubín que sostiene la mano derecha de Cristo. La faz de la Virgen es de tremenda angustia y a la vez de bellísimas facciones, su corazón está atravesado por un puñal y sus manos y su mirada dirigidas al cielo en actitud de súplica.

Con la adquisición de este nuevo Paso, la cofradía decide, de mutuo acuerdo con la sección de señoras, desfilar en la Procesión General de Viernes Santo con el nuevo Paso, estando todos los cofrades de la Oración en el Huerto obligados a asistir vistiendo el uniforme completo de la cofradía y las señoras cofrades ataviadas con teja y mantilla española, Escapulario del Corazón de María colgado con cinta al cuello y alumbradas con cirios de cera en honor a la Virgen, desfilando en procesión de dos filas delante del Paso.

Para el montaje del Grupo Escultórico, su autor, D. José Lozano Roca envió a su hijo, también escultor, Sergio Lozano Campos, el cual ayudado por cofrades dirigió las tareas de colocación de las imágenes en las andas que inicialmente se construyeron en 1950 para las dos primeras imágenes de la Oración y que procesionaron durante los primeros cuatro años de la historia de la cofradía (1950-53). Este nuevo Paso es llevado a hombros por 24 cofrades y su peso está alrededor de 600 kilos, la mitad o algo más que la Oración.

Llevarlo entre 24 es debido a que se utilizó inicialmente el mismo juego de varas que portaban a la Oración y como se ha comentado eran muy largas, tanto por el excesivo peso como por la gran superficie del Paso. Sólo se lleva tres varas, una menos que la Oración,  pero al ser el anda o caja central más pequeña permite dos cofrades más por vara que en la Oración, con lo que entran 8 cofrades por vara, cuatro delante y cuatro detrás. Esta coincidencia inicial también fue positiva a la larga para que coincidiesen los portadores de los dos pasos, pues al ser de distinto peso era más apetecible por muchos no hacer relevos en toda la procesión con la Virgen y si con la Oración, de tal forma que quien llevaba la Oración adquiría un cierto privilegio para llevar ese mismo año a la Virgen sin que nadie le pudiese decir nada.

El costo del Paso de la Virgen de las Angustias fue de 30.000 pesetas (Virgen, Señor, Cruz y querubín) ya que las andas ya las tenía la cofradía. Los fanales para la iluminación fueron donados por la que era y sigue siendo su presidenta, Dª. María Angeles Roda de Martínez. A partir de este año, se decide en Junta General de la Cofradía, celebrada en los locales de los Padres del Corazón de María el día 22 de marzo de 1959, la denominación de “Cofradía de la Oración del Huerto y Corazón Doloroso de María”.

El número de señoras cofrades que inicialmente constituyeron esta sección femenina dentro de la cofradía, y que en el año 1959 pagaban una cuota de 120 pesetas anuales, era de 65, la mayor parte esposas, novias y hermanas de cofrades de la Oración del Huerto.

A partir de este año 1959 procesionamos con nuestros dos pasos y nos llena de satisfacción pensar que en tan sólo 10 años, pero diez años muy difíciles de la historia de España, hemos conseguido para Requena, para nuestra querida Requena que todo nos parece poco, dos estupendos Grupos Escultóricos de un gran valor, valor cultural acercando al gran maestro Salzillo un poco a nuestra ciudad y valor económico, pues el esfuerzo ya hemos visto que fue grande y diverso.

Sin duda alguna esto fue posible porque desde el primer día estuvo presente en nuestro ánimo no dormirnos en las primeras ilusiones, siempre reinó entre nosotros un afán de superación que lo fuimos demostrando año tras año. La primera fase de la Oración del Huerto con el Ángel y el Señor era preciosa, un Paso recogido y acogedor, pero no caímos en la tentación de conformarnos, fuimos a por los tres Apóstoles. Los desfiles queríamos que fuesen como Requena se merece y hacíamos el esfuerzo de contratar bandas de música por nuestra cuenta, incluso a caballo. También hicimos el esfuerzo de la luz de red eléctrica en nuestros pasos y cofrades en filas y fue una maravilla, y un sinfín de cosas más, como bien se ve en nuestra historia.

Antes hemos comentado que a partir de este año 1959 procesionamos con nuestros dos pasos sin fallar ningún año, pero si sufrimos las consecuencias de la evolución diaria de nuestro pueblo y las transformaciones de ciertas costumbres que conlleva el vivir etapas de la vida, cerrando unas y abriendo otras,  lo que nos obliga a realizar cambios y adaptaciones, que no son ni más ni menos, que el indicativo de que vivimos y todo sigue de la forma que Dios nos encamina y manda.

A partir de los años 60 hay cambios en las procesiones de nuestra cofradía ya que hubo Semanas Santas en las que no procesionamos en nuestro día titular de Martes Santo y si lo hicimos en la Procesión de Jueves Santo participando conjuntamente con otras cofradías, cambio que únicamente afecto al Paso de la Oración en el Huerto.

Esto ocurre en dos ocasiones, la primera entre los años 1961 y 1966, ambos inclusive, años en los que se celebra en puesto de la Procesión de Martes Santo, un Vía Crucis público celebrado por los P.P. del Corazón de María, con la asistencia de toda la cofradía, de otras cofradías y público en general, siguiendo el itinerario de costumbre, con el fin de llenar el hueco dejado por la ya tradicional Procesión de Nuestro Señor Jesucristo en la Oración en el Huerto.

La segunda ocasión es entre los años 1976 y 1986, ambos inclusive, años en lo que no se hace ni Vía Crucis. ¿Cuál es la causa o motivos de dejar de hacer esta procesión y cambiarla a otro día?. Pues en ambas ocasiones los motivos son los mismos, o muy parecidos, los explicamos a continuación.

Después de todo esplendor la historia nos ha enseñado que llegan años de decadencia, por unos motivos o por otros, pero la decadencia nos deja su influencia. Después de tener los dos Pasos, de tanto trabajo, de ser siempre los mismos los que llevan el gran peso, de intentar que lleguen nuevos componentes a la Junta de Gobierno, la realidad es que en 1961 se presenta el primer bache o decaimiento de la cofradía. El número de cofrades oscila este año alrededor de 72, según listas de cuotas, pero sobre la mitad o más de ellos no pasan de 14 años, por lo que no pueden portar el gran Paso de la Oración y sólo pueden ir, como es natural, desfilando en las filas de penitentes.

El resto de cofrades, alrededor de 30 pueden portar el Paso, pero la mayoría, por motivo de estudios, servicio militar obligatorio o incluso trabajo, están fuera de Requena, residiendo a lo largo de la extensa geografía española y no vuelven de vacaciones hasta Jueves Santo, con lo que no se completa el número indispensable de 24 para llevar el Paso. En palabras del presidente fundador Miguel Vila: Llegaba el momento de la Procesión y no éramos más de 10 ó 12 portadores, lo pasábamos fatal, incluso saliendo con 18 ó 20 en el paso, por lo que nos vemos obligados a no procesionar en Martes Santo.

En aquellas fechas el Jueves Santo era fiesta nacional y todo el mundo estaba en casa de vacaciones con lo que fue una solución, ya que la cofradía estaba al completo y podíamos desfilar con nuestro Paso de la Oración en el Huerto. El viernes nunca tuvimos el problema ya que, por el contrario, sobraba gente y siempre había enfados por no poder portar nuestro  paso del Corazón Doloroso de María, por lo que éste nunca falló en su salida ningún Viernes Santo en las Procesiones Requenenses, ni la Oración del Huerto, ya fuese saliendo el Martes Santo o el Jueves Santo.

Poco a  poco, al igual que el resto de las cofradías de Requena, nuestra Hermandad del Olivo empieza a pasar ciertas crisis, crisis de organización, crisis económica y crisis de nuevos cofrades o estancamiento. Este periodo lo podemos situar a lo largo de la década de los 70, llegando a un límite y debilitamiento tal que la Junta de Gobierno deja de ejercer sus funciones, se deja de poner al cobro las cuotas que tantas veces cobró nuestro cofrade Manuel Rodríguez de Lucas, las fiestas titulares pierden actividad y se reducen a la asistencia a misa y bendición de las ramas de olivo, se dejan de dar al final de la citada misa las tradicionales aceitunas de caramelo a todos los asistentes y como se ha comentado, en ciertos años se deja de procesionar en nuestro día titular.

En resumen, toda la actividad de la cofradía se reduce a la mínima expresión, no hay reuniones en todo el año y sólo se asiste a misa el Domingo de Ramos y se procesiona el Jueves y Viernes Santo, llegándose a realizar estas procesiones sin capirote por parte de los cofrades que portan los pasos, ya que para muchos era molesto porque decían que pesaban mucho nuestros Pasos y era mejor prescindir de tal artilugio, cosa que nadie discutía ni ponía en duda, aunque no pensase igual, ya que la Junta de Gobierno no marcaba ninguna directriz a seguir, y se llegó a originar un debilitamiento en nuestra organización.

Esta situación se prolonga durante unos años, coincide con una etapa de languidez en nuestra Semana Santa Requenense, la viven y sufren todas las cofradías, unas más que otras, hasta el punto de que la del Descendimiento deja de procesionar en 1972, dejando a la Semana Santa de Requena huérfana de uno de sus más bellos pasos, y otras no procesionan algún año, como le ocurre al Nazareno de Arrabal en 1979.

Esta decadencia de finales de la década de los setenta va ligada a un periodo difícil, de grandes cambios políticos, pero indirectamente también mentales típicos de las épocas de transición de unas etapas a otras. Todo esto, que con el paso del tiempo se estabiliza, hace que inicialmente influya en el devenir de una Semana Santa tan arraigada como la de Requena, y se note en los actos de celebración de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

La chispa que enciende la llama se produce cuando en la Semana Santa de 1979 no se reparten, después de estar impresos, los programas de actos editados y patrocinados por el M.I. Ayuntamiento, principalmente por las dudas que parece debió acarrear en ciertos ediles de aquellos momentos. Este motivo hace que un grupo de amantes de Requena, pertenecientes a varias cofradías, impulsados por su fe y amor a las tradiciones requenenses, se unan para coordinarse y saquen estas celebraciones del letargo en que están sumidas, tanto a nivel de organización como de patrocinio económico. Cabe citar en este punto, que uno de los más representativos de este grupo es D. Francisco Gómez Martínez, que desde la fundación de la Junta de Cofradías hasta nuestros días ha ejercido el cargo de Presidente de la misma de forma ininterrumpida.

Así pues, a partir de 1980 la Semana Santa de Requena pasa a ser organizada y sufragada económicamente por la Junta de Cofradías, constituida por todas las cofradías de Requena y en consecuencia, será la encargada de editar el programa de actos. Con esta Junta ha estado desde su fundación, colaborando todos los años ininterrumpidamente, la cofradía de la Oración del Huerto y Corazón Doloroso de María, siendo secretarios de la misma en los primeros años los cofrades de la Oración del Huerto Rafael Alberto Hernández Ortiz y Rafael Cambralla Diana.

Con el nacimiento de la nueva Junta de Cofradías, pues lo que antes existía como Junta de Cofradías, era una única reunión que hacía el M.I. Ayuntamiento con un representante de cada cofradía, y muchos años ni se hacia tal reunión, se crea un nuevo clima de auge, se hacen reuniones casi semanales, se genera una nueva ilusión en muchos jóvenes que años antes ingresaron en las cofradías con cuatro, cinco y más años de edad, y los lanza la gran ilusión de situar nuestra Semana Santa en el lugar que Requena se merece. Un caso muy significativo es el de la actual Junta de Gobierno de la cofradía y de su Presidente Miguel Armero Moreno, que ven la necesidad de hacerse cargo de la cofradía para sacarla del letargo que vive y darle el esplendor que tuvo en años anteriores.

Pasada la Semana Santa de 1980 se reúnen, o más bien, se presentan por iniciativa propia en casa de D. Miguel Vila Morey, cofrade fundador y persona representativa por excelencia de la Oración del Huerto, dos jóvenes cofrades, Rafael Cambralla Diana y Miguel Armero Moreno, con el fin de exponerle sus ilusiones, proyectos y sobre todo, sus ganas de trabajar por la cofradía y volver a hacer realidad lo que han oído que antes fue esta cofradía.

En palabras de estos dos jóvenes: “Recordamos que éramos unos críos y no nos atrevíamos a ir casa de Miguel Vila, teníamos nuestros reparos y pensábamos que diría: ¡Cómo voy a poner en vuestras manos una cofradía con tanta historia!; a la vez que recordábamos lo respetado que era en la cofradía y en las procesiones, sin duda, desde la óptica de críos nos hacía crearnos una gran montaña ante una persona tan llana, natural y entrañable como Miguel es. Una tarde no nos atrevíamos a llamar, otra tampoco, pero al final llamamos a su casa y nos reunimos con él, depositando desde el primer momento toda su confianza en nosotros dos.”

En esta primera reunión se acuerda marcar una línea de trabajo, se convocan a otros cofrades para distribuir tareas y planificar la reorganización de la cofradía, intentamos obtener información de ficheros antiguos sobre cofrades, con el fin de cobrar nuevamente las cuotas y salimos totalmente ilusionados del proyecto que acabamos de poner en marcha, y que el presidente de la cofradía nos ha autorizado y dado su apoyo. Es un momento muy importante para nuestra cofradía, pues en esta época está sumida en una etapa de decaimiento total y se están formando en esta reunión los pilares para su relanzamiento hacía un nuevo período de plenitud y expansión o crecimiento, en todos los sentidos, como quedará demostrado en los hitos realizados en los próximos veinte años de historia.

De la reunión siguiente, celebrada también en casa de Miguel Vila, quien con su esfuerzo y perseverancia siempre fue el “alma y vida” de la cofradía, pues nos acogió como a sus hijos, alentándonos y mostrando siempre unas ganas de colaboración con los jóvenes, aunque el número de cofrades asistentes no fue mucho mayor que la primera, si que salen los tres primeros representantes de la Oración del Huerto ante la Junta de Cofradías, que fueron D. Rafael Cambralla Diana, D. Rafael Alberto Hernández Ortiz y D. Miguel Armero Moreno.

Después de varios años sin haber comunicación entre la Junta de Gobierno y los cofrades, se manda nuevamente citación de almuerzo-reunión de hermandad. El Domingo de Ramos día 12 de Abril de 1981 es un día muy especial para la cofradía, ya que podemos decir que se contagia nuevamente a muchos cofrades con el virus oracionista y empieza una nueva época de expansión para nosotros. Se restablece nuevamente con todo su peso y alicientes la tradicional fiesta titular, y después de la Santa Misa con bendición de ramos de olivo, se celebra en los sótanos de los P.P. del Corazón de María una reunión general, en la que se trataron asuntos de gran interés y de organización para la participación en las próximas procesiones, y de reestructuración para la cofradía. Nuevamente se vuelven a repartir las tradicionales olivas de caramelo al final de la misa y tras varios años sin él, se hace nuestro tradicional almuerzo de hermandad, con ajo arriero, tostadas con anchoa y bollos típicos de Requena.

En esta reunión, ejerce de Presidene-Secretario-Tesorero de esta segunda etapa de nuestra historia, el joven cofrade Rafael Cambralla Diana, pues sus dos compañeros de junta estaban cumpliendo el servicio militar, y él es, quien relanza el nuevo proyecto, organiza la Junta General, prepara el almuerzo de hermandad, las olivas de caramelo, cobra nuevamente las cuotas a los presentes y cuida todos los detalles de organización.

Con el transcurrir del tiempo, por problemas de seguridad y  por el cambio en la tensión de red, hubo que quitar la instalación eléctrica de las filas y de los Pasos, coincidiendo también con la decadencia de la cofradía de principios de los 70, hechos que obligaron a iluminar el Paso de la Oración con cuatro focos de gas, y el de la Virgen con velas en los antiguos portalámparas metálicos. Este mismo año, Rafael Cambralla Diana decide quitar tal sistema de iluminación en la Oración, pues según sus palabras: “Era muy malo y nos sometía a un gran riesgo, ya que algunos años llegó a arder el romero del monte de los olivos.” Él mismo se encarga de hacer una nueva instalación con baterías y focos al citado Paso de la Oración, concretamente colocó siete focos en la base del anda y uno en lo alto de la palmera. En 1984 repite la operación y hace nuevamente la instalación eléctrica con baterías al Paso del Corazón Doloroso, para celebrar sus 25 años.

Este año se recaudó un total de 21.200 pesetas, en cuotas únicamente de cofrades (de 500, 400 y 100 pesetas) ya que las señoras del Corazón Doloroso no asistieron al almuerzo y por tanto a los ciernes de la nueva reestructuración de la cofradía. Tuvimos la mala suerte de romper una batería nueva que nos había prestado Panín, y tras pagar los gastos ocasionados, se cerró el balance por parte de Rafael Cambralla Diana con un saldo a favor de la cofradía de 248 pesetas. En palabras de este cofrade: “Recuerdo que había que pagar la batería y faltaba bastante dinero, y tenía que ir a casa de antiguos cofrades a que me pagaran la cuota, explicándoles todo tipo de pormenores, hasta que llegué a tener tal cantidad y cerré el balance, con superávit, dos meses después de Semana Santa. También recuerdo, que al no tener constancia de lo que costaba embolsar de 15 en 15 las aceitunas de caramelo, que compré en bolsas de kilo, vísperas del Domingo de Ramos tuve que recurrir al cofrade Ramón Martínez López y estuvimos los dos, en un bar de carretera de Requena, hasta las cuatro de la madrugada llenando y cerrando bolsitas de celofán. La gente que entraba, se quedaba mirando un poco impresionada, y Ramón les decía que éramos feriantes, y que estabamos preparando las ventas de mañana domingo.”

Durante los años 82, 83 y 84 la actividad aumenta progresivamente por parte de los cofrades antes mencionados, la gente de la cofradía empieza ha estar entusiasmada con el proyecto iniciado, se sigue con las aceitunas, con los almuerzos del Domingo de Ramos, se compran velas para los cofrades de las filas que no portan el Paso y que antes no llevaban nada, ya que sólo estaban pendientes de dar los caramelos típicos que habíamos importado de las costumbres murcianas, limpiamos a fondo el estandarte en una lavandería y creamos una nueva tradición, la de ayudar en nuestra medida económica al hermano de la Orden de los Claretianos que vive en Requena, pues éste empieza a pasar por malos momentos y el económico no es muy flotante para él.

El Jueves Santo de 1982, después de la procesión, hacemos en el sótano de los P.P. del Corazón de María una cena de hermandad, y aunque al meter el Paso a la iglesia se partió un travesaño del anda, demuestra que la ilusión había retornado, como años antes, nuevamente a la cofradía. En 1983 se repite esta cena, pues resultó del agrado de todos y también se celebra un partido de fútbol en las instalaciones del Colegio Claretiano, entre miembros de la cofradía y una selección del resto de cofradías de Requena.

En 1984 se hacen dos rifas, sorteándose un premio de 20.000 pesetas en metálico, los días 23 de marzo y 5 de octubre a las cuales se les saca unos buenos y pingües beneficios, vendiendo las papeletas a 50 pesetas. Como antes citamos, se hace la instalación eléctrica del Paso del Corazón Doloroso de María con baterías, quitando las velas que se ponían en los portalámparas de las tulipas y casi siempre se apagaban a la vez que impregnaban de cera las bonitas y artesanas formas de vidrio que adornaban en conjunto de 6 los cuatro fanales del anda.

Por las tardes, al salir de nuestras obligaciones, nos dedicamos a visitar cofrades antiguos que hemos seleccionado (bien porque sabemos que alguna vez han salido en la cofradía, o por listas viejas, o por otros cofrades que nos orientan al pedirles que hagan memoria de años anteriores) con dos fines o razones claras: La primera saber si quieren seguir perteneciendo a la cofradía para cobrarles cuota y repartirles rifas o loterías; y la segunda recuperar muchos trajes de penitente que eran de la cofradía, pero se perdieron las listas de a quien se le prestaron años ha. Nuevos trajes eran y son muy importantes para nosotros, ya que nos facilitan la captación de cofrades indecisos, que no se atreven a costearse por su cuenta el traje, y tener un juego de trajes de la cofradía permite y facilita tal labor. Paralelamente iniciamos campañas de confección de nuevos trajes, comprando tela al por mayor en Valencia y buscando sastres especializados en Requena, para que éstos resulten mas económicos.

En este mismo año 1984 son programados toda una serie de actos con motivo de la celebración del 25 aniversario de la adquisición y primera procesión del Paso del Corazón Doloroso de María. Se encargaron a la Imprenta Molina estampas en color con la fotografía de dicho Paso, para que fueran repartidas en la procesión de Viernes Santo por las “Señoras Cofrades o Clavariesas”, las cuales están participando cada vez más en la nueva reestructuración de la cofradía.

Fruto de este trabajo en común y de las muchas ideas aportadas por los mismos para seguir revitalizando  la cofradía, se convoca una reunión extraordinaria con fecha 29 de diciembre de 1984 en los locales de los P.P. del Corazón de María, con el único punto a tratar de la construcción de unas nuevas andas, talladas con grabados en madera de estilo castellano, para el paso del Corazón Doloroso de María.

Se estudian varios presupuestos y diseños y se acuerda encargar dicho trabajo a los hermanos ebanistas de Requena D. Jacinto y D. Agustín Andrés Martínez. El anda donde acoplar las tallas se le encargan  al carpintero de Requena D. José García Saez, al que también se le encargan tres varas, pues hasta entonces, como se ha comentado, se utilizaban las mismas para nuestros dos pasos, ya que nunca salieron en la misma procesión juntos, cosa que a partir de ahora ya puede ocurrir.

Para subvencionar este proyecto la Junta de Gobierno toma varías directrices; la primera es de subir las 120 cuotas que se cobran. La cuota de cofrade será de 1.000 pesetas, la de niño será de 500 pesetas y 300 para las señoras del Corazón Doloroso. La segunda es que las señoras del Corazón Doloroso se organicen en grupos y visiten casa por casa a todas sus compañeras para exponerles el proyecto y pedir un donativo para las andas de su Virgen. Esta segunda directriz nos dio un ingreso de 60.700 pesetas que entregaron al tesorero de la cofradía.

Las andas fueron encargadas para estrenarlas en la Semana Santa de 1985 pero nuevamente por causas ajenas a la cofradía no se hacen a tiempo y hay que procesionar un año más con las viejas, dejando el proyecto pendiente para el año próximo. El costo total de estas andas resultó ser de 366.600 pesetas, las cuales fueron abonadas por la cofradía al término de los trabajos en un solo plazo.

La Junta de Gobierno, como complemento a las nuevas andas decide cambiar las tulipas de los cuatro fanales del paso para lo cual se visitan varias casas especializadas en dicho tema, encontrando en Valencia una fábrica, Vidrios Muñoz, en la calle Trinitarios, donde se adquieren 30 tulipas en cristal ahumado por un coste de 22.500 pesetas, con lo que se quitan la primitivas, muchas de ellas rotas y en mal estado.

El Domingo de Ramos de 1986 durante la celebración de la Misa Solemne con que la Cofradía celebra su fiesta titular, se celebra el acto de bendición del nuevo trono o andas de la Virgen, bendición que hace nuestro buen amigo el sacerdote claretiano D. Julián García. A este acto acudió la cofradía en pleno así como miembros de otras cofradías invitadas.

Como se refleja en nuestros estatutos, la Junta de Gobierno está facultada para organizar los actos que crea conveniente con el fin de darle mayor realce a nuestra fiesta titular, por lo que antes de la celebración de la Santa Misa se procede al rito de bendición de ramos. También es tradición nuestra, que durante la misa dos cofrades lean, junto con el sacerdote celebrante La Pasión de Nuestro Señor. En los últimos años los cofrades más significativos de esta lectura han sido Antonio Vila Valle y Rafael Alberto Hernández Ortiz, junto con el Padre Julián.

Como también se ha hecho referencia, dentro de esta celebración de nuestra fiesta titular, al terminar la Santa Misa, se les obsequia a todos los asistentes con una bolsita de olivas de caramelo, como distintivo del fruto del árbol que tanto significa para nuestra hermandad, el olivo. Esta tradición la llevan a cabo dos cofrades que se ponen en la puerta de la iglesia para realizar el reparto a todos los asistentes, sean cofrades o no. Como también se comentó, durante muchos años esta tradición se perdió y en 1980 se restaura ininterrumpidamente hasta nuestros días.

Uno de los acontecimientos más amargos que nos ha tocado vivir a la cofradía y a sus cofrades sucedió el Domingo de Ramos de 1989, pues a partir de esa fecha y hasta nuestros días, tuvimos que cambiar de iglesia para celebrar la Santa Misa y fiesta titular y desplazarnos a la Capilla de María Inmaculada. Nunca sabremos bajo que designios la Orden de los Misioneros Hijos del Corazón de María entendió que ya no hacían falta en Requena y desalojaron y vendieron su casa de nuestra ciudad. Sus frailes fueron redistribuidos y a nosotros nos dejaron huérfanos de viejos afectos y vivencias y sin sede para nuestros pasos, por lo que nos vimos obligados a quedarnos sin lo que durante más de cuarenta años fue nuestra “propia casa”.

En el año 1991, con el paso inexorable del tiempo, el original estandarte sufría un gran deterioro y la Junta de Gobierno alentada por el cofrade portador del mismo durante tantos años, decide confeccionar uno nuevo, con los mismos motivos ornamentales que el anterior, pero de mayores dimensiones, de 85 cm. de ancho por 115 cm. de largo. Fue bordado por Dª. Pilar Muñoz Martí y se le introducen una serie de innovaciones con respecto al original, tales como que se indica el año del primer desfile procesional, 1949, y que el fleco de abajo es de hilo de oro.

En pleno otoño de 1991, una triste noche, cuando la hoja de los árboles está prácticamente caída en nuestra preciosa avenida y alrededores de la fuente de los patos, tuvo lugar la salida de los dos pasos de la iglesia de los P.P. del Corazón de María hasta su nueva ubicación, nuestro querido Templo del Carmen de Requena.

En noviembre de 1993 se elaboran los nuevos estatutos, estructuración que se confió a Miguel Vila Morey, Miguel Armero Moreno y Práxedes Gil-Orozco Roda, quienes tras hacer su trabajo se envió el borrador a Valencia para que la Cancillería Valentina hiciese la correspondiente supervisión de tales textos. Con fecha 8 de noviembre entran en el Arzobispado valenciano, el cual propuso el 1 de marzo de 1994 algunos cambios y correcciones, unos se aceptaron y otros fueron objeto de controversia hasta llegar al texto definitivo, el cual se aprueba pro el Excmo. Y Rvdmo. Sr. D. Agustín García-Gasco Vicente, Arzobispo de Valencia, el día 28 de febrero de 1996 con el refrendo del Canciller-Secretario D. Eduardo Margarit.

Para la Semana Santa de 1994 la Junta de Cofradías de Requena edita el libro “Semana Santa Requenense”, donde se hace una aproximación histórica a la citada celebración en nuestra ciudad desde los orígenes de la misma hasta nuestros días. También hay en la citada publicación una breve historia de cada cofradía. La referente a la Oración del Huerto la preparó nuestro presidente fundador D. Miguel Vila Morey y ha sido utilizada para junto con nuevos estudios y recopilaciones escribir la presente, actualizada y corregida. También colaboraron en la preparación del citado libro nuestros cofrades D. Práxedes Gil-Orozco Roda y D. Miguel Armero Moreno.

En cuanto a la restauración del Paso de la Oración del Huerto, se hace en 1994, por el mismo equipo que realizó la de la Virgen, por lo que el estudio y proceso fue paralelo, con la diferencia de que se hace en Valencia. Durante los primeros meses del año se desmontaron las figuras del citado grupo escultórico y se llevaron a Valencia, volviendo restauradas vísperas de la Semana Santa de 1994, costando un importe de 198.000 pesetas.

Durante este primer trimestre del 94 se hacen unas nuevas andas, totalmente metálicas, pues las originales estaban en muy mal estado, con travesaños rotos y reforzados en varias ocasiones, pues no debemos olvidar el gran susto que dicha anda nos dio al terminar la procesión de Jueves Santo de 1982 al partirse un travesaño cuando entrábamos el Paso a la iglesia. La nueva estructura metálica no costó nada económicamente, ya que se hizo en el taller de Hijos de Ignacio García de Requena, de forma totalmente desinteresada económicamente, por varios cofrades organizados por nuestro presidente Miguel Armero Moreno y dirigidos técnicamente por nuestro compañero de la cofradía del Descendimiento Vicente García Romero.

Cuando llegan las figuras restauradas se instalaron en la nueva estructura y se desfiló así esa Semana Santa, cubriendo con una tela morada los perfiles metálicos para que fuese el Paso más decorativo hasta que se le acoplasen los adornos tallados que durante 1995, se realizan en la Ebanistería Artesanal del Mueble en Requena, por D. Jacinto Andrés con un costo de 272.600 pesetas.